El helado es uno de esos postres clásicos que conquista paladares con su frescura, cremosidad y variedad de sabores. Y, si bien es normal comprarlos y disfrutarlos en una heladería, ¿Por qué no hacer los tuyos propios?
Una máquina de helado casera te abre las puertas hacia un nuevo mundo de posibilidades para probar diferentes ingredientes y sabores, todo desde la comodidad de tu hogar.
Con una de ellas, podrás disfrutar de unos deliciosos helados cuando quieras y sin tener que ir a una tienda a comprarlos. Además, mientras que la variedad de sabores en una heladería puede estar limitada, con tu propia máquina puedes crear el sabor que tú desees.
De esta forma, podrás sorprender a tus invitados con helados únicos y de la más alta calidad, preparados exclusivamente para ellos o disfrutarlos tú mismo cada vez que lo desees.
Tipos de máquinas de helado caseras
Existen dos tipos principales de máquinas de helado caseras: máquinas con compresor y máquinas de congelador. Cada una tiene sus ventajas y desventajas, pero ambas cumplen la función de hacer exquisitos helados.
Las máquinas con compresor suelen ser las más caras, pero al mismo tiempo son las más eficientes y producen helado con una textura suave y cremosa de alta calidad.
Por otro lado, las máquinas de congelador son mucho más baratas, pero el proceso de elaboración del helado suele ser más lento y requiere batir la mezcla de vez en cuando para conseguir el mejor resultado. Estas son ideales para quienes tienen un presupuesto limitado o no tienen pensado hacer helado tan frecuentemente.
Proceso de elaboración del helado
Si bien la elaboración de un helado casero con una máquina suele ser un proceso bastante sencillo, de igual forma hay ciertos pasos que se deben seguir para preparar un helado perfecto.
Lo primero es preparar la mezcla, la cual consiste principalmente en leche, crema, azúcar, yemas de huevo y el ingrediente que le dará el sabor a tu helado. En la mayoría de recetas, esta mezcla debe cocinarse para luego dejar reposar.
Es importante batir bien la mezcla para que se incorporen todos los ingredientes de forma uniforme. Luego, se debe verter dentro de la máquina de helados y, dependiendo del modelo, batir cada cierto tiempo para evitar la formación de cristales de hielo.
En algunos casos será necesario dejar la mezcla en el congelador por un tiempo luego de haberla sacado de la máquina, de forma que agarren una consistencia mucho más firme. Finalmente, solo queda servir y disfrutar de un delicioso postre helado.
Sabores y recetas populares de helado
Si ya tienes una máquina de hacer helado seguramente quieras conocer cuáles son los sabores y recetas más populares para prepararlos tú también. Entre estos, está uno de los helados más clásicos y reconocibles: el de vainilla.
También puedes hacer helados de chocolate o fresa, otros dos sabores atemporales que nunca fallan. Solo basta una tableta de chocolate en cualquiera de sus presentaciones o fresas congeladas para conseguir uno de estos dos ricos helados.
Si deseas algo un poco más exótico puedes probar a hacer un helado de menta, el cual proporciona un sabor fresco y ligero que es perfecto para esos días calurosos.
Incluso, podrías optar por hacerlo de café, creando una combinación perfecta entre esta deliciosa bebida y la frescura del helado.
Funciones y características de una máquina de helados
Si bien la preparación de helados es su principal función, la mayoría de estas máquinas vienen equipadas con diferentes características avanzadas que facilitan esta tarea.
La que más impacto tiene es la inclusión de programas preestablecidos; es decir, que las máquinas de helado traen diferentes programas para configurar automáticamente según el tipo de helado que se vaya a hacer y la consistencia que se prefiera.
También suelen contar con un temporizador que permite avisarte cuando tu postre está listo y ayuda a prevenir que el helado se congele o mezcle más de lo debido.
Aunque menos común, algunas máquinas tienen una función para mantener el helado fresco, incluso, después de haberlo preparado, evitando que se derrita.
